Planta de interior · Cactaceae

Cactus orejas de conejo

Opuntia microdasys

Dale sol brillante y una maceta seca y arenosa, y el cactus orejas de conejo se cuidará solo con gusto.

Luz

Pleno sol

Riego

Cada 14–⁠28 días

Calor

10–⁠30°C

Rusticidad

hasta -7°C

Segura para mascotas
Cactus orejas de conejo

Descripción general

El cactus orejas de conejo debe su tierno nombre a las pencas planas, en forma de paleta, que crecen en pares y se yerguen como las orejas de un conejo. Originario de los desiertos de México, crece con calma, formando poco a poco una mata baja y ramificada que alcanza unos 30 a 60 cm en interiores. Una vez maduro, puede sorprenderte con flores de un amarillo pálido a finales de primavera y en verano, un bonito regalo extra y no el protagonista.

No te dejes engañar por lo suave que parecen las pencas. Cada mechón con forma de lunar es en realidad un grupo de glóquidas, diminutas púas que se sueltan con el más leve roce y se alojan en la piel, los labios y los ojos. Cuesta mucho quitarlas, así que esta es una planta para disfrutar con la vista y tocar solo con guantes, nunca para acariciar.

Como planta de interior, pide muy poco, lo que la convierte en una opción amable para quien recién empieza y está nervioso. Luz intensa, una maceta de drenaje rápido y largos períodos secos entre riego son todo lo que necesita, y el único error del que debes cuidarte es quererla con demasiada agua.

Cuidados

La versión corta: ofrécele todo el sol directo que puedas, plántalo en una mezcla arenosa de drenaje rápido y riégalo solo cuando la tierra se haya secado por completo. Manéjalo con guantes o pinzas, y a los dos les irá de maravilla.

Luz

Dale todo el sol directo que puedas, y una ventana luminosa orientada al sur es casi ideal. Se las arregla con luz indirecta intensa, pero si escatimas el sol verás que las pencas se vuelven delgadas y pálidas en lugar de mantenerse gruesas y llenas.

Riego

Recuerda que es una planta del desierto, así que deja que la tierra se seque por completo antes de regar en profundidad hasta que el agua salga por los orificios de drenaje. En la temporada de crecimiento eso suele significar cada 2 a 4 semanas, y bastante menos en invierno. El agua estancada es la forma más rápida de perderla, así que, si tienes dudas, espera.

Suelo

Plántalo en una mezcla arenosa o para cactus, arenosa y de drenaje rápido, que nunca retenga agua alrededor de las raíces. Cualquier pH entre 6,0 y 7,5 lo mantiene contento, y un puñado extra de perlita o arena gruesa solo le hace bien.

Temperatura

Se siente como en casa entre 10 °C y 30 °C, un rango que le va bien a la mayoría de las habitaciones durante todo el año. Solo mantenlo por encima de los 0 °C, ya que la escarcha estropea sus pencas tiernas.

Humedad

La humedad baja del hogar es justo lo que busca esta planta nativa del desierto, así que no hay un número concreto que perseguir. Si acaso, el aire seco le sienta mejor, mientras que el ambiente húmedo y sin movimiento es lo que invita a la pudrición.

Abonado

Abónalo una vez al mes durante la primavera y el verano con un fertilizante diluido para cactus, bajo en nitrógeno, y con eso es suficiente. Déjalo descansar sin ningún abono en otoño e invierno, ya que forzar el crecimiento en esa época hace más daño que bien.

Poda

Aquí la poda apenas es una tarea. Quita una penca solo para dar forma a la planta o para iniciar una nueva, y trabaja siempre con guantes gruesos y pinzas, porque las glóquidas se desprenden al roce más leve y se quedan clavadas en la piel.

Trasplante

No hay ninguna prisa por trasplantar; basta con hacerlo cada 2 a 3 años en primavera, cuando las raíces asoman por los orificios de drenaje o las pencas presionan contra el borde. Una tira de periódico doblada y un par de pinzas facilitan levantarla, y de paso puedes renovar la mezcla arenosa.

Tamaño y espaciado

En interiores se mantiene como una mata pequeña y ordenada, que crece lentamente hasta unos 30 a 60 cm de alto y aproximadamente lo mismo de ancho. Gracias a ese ritmo pausado, una sola maceta la acoge feliz durante años antes de pedir más espacio.

Solución de problemas

Casi todo lo que le puede pasar a este cactus se reduce al agua o a la luz, y la buena noticia es que casi siempre es fácil de solucionar. Tómate un momento para mirar las pencas y tocar la tierra antes de regar, porque las pencas blandas y las pencas resecas piden cuidados opuestos. Detéctalo a tiempo, compara con lo que ves a continuación, y tu planta se recuperará enseguida.

Grave

Pencas que se ablandan y oscurecen donde tocan la tierra

Intenta no alarmarte si una penca se pone blanda y marrón cerca de la base, pero actúa rápido, porque se trata de pudrición de raíz y tallo causada por el agua que se queda estancada en una tierra pesada. Deja a un lado la regadera, saca la planta de la maceta y recorta con una cuchilla limpia toda la parte blanda hasta llegar al tejido verde y firme. Vuelve a plantarla en mezcla arenosa fresca, deja que se seque por completo, y tiene buenas probabilidades de recuperarse.

Solución:

  • Deja de regar de inmediato
  • Saca la planta y recorta el tejido podrido con una cuchilla limpia
  • Trasplántala a una mezcla arenosa fresca para cactus
  • Deja que la tierra se seque por completo antes de volver a regar
Retroceso

Pencas nuevas que crecen largas, pálidas y desgarbadas

Si las pencas nuevas salen estiradas, descoloridas e inclinadas hacia la ventana, la planta simplemente está buscando más luz, un problema fácil de resolver que los jardineros llaman estiolamiento. Muévela al rincón más soleado que tengas o a pleno sol, y volverá a fortalecerse. Auméntale la luz de forma gradual a lo largo de una o dos semanas para que las pencas nuevas y tiernas no se quemen.

Solución:

  • Muévela a la ventana más luminosa disponible o a pleno sol
  • Introduce el sol directo de forma gradual para evitar quemaduras
Estético

Pencas de aspecto delgado, arrugado y encogido

Las pencas arrugadas y adelgazadas no son motivo de preocupación; simplemente indican que la tierra ha estado seca demasiado tiempo, lo que es un caso claro de riego insuficiente. Dale a la planta un riego generoso y abundante, y deja que el sobrante escurra por debajo. En pocos días las pencas vuelven a llenarse, y desde ahí puedes retomar la espera hasta que la mezcla esté totalmente seca.

Solución:

  • Riega a fondo y deja escurrir
  • Retoma el riego profundo habitual una vez que la tierra se seque

Toxicidad

Puedes estar tranquilo respecto al veneno: este cactus no contiene ninguna toxina, y la ASPCA no lo incluye entre las plantas dañinas para gatos o perros. Lo que sí debes cuidar es el aspecto físico. Sus glóquidas, esos mechones de aspecto suave con púas diminutas, se desprenden al menor roce y se clavan dolorosamente en la piel, la boca y los ojos, así que mantenlo fuera del alcance de mascotas y niños y manéjalo solo con guantes.

Segura para

Personas · Gatos · Perros · Caballos · Conejos · Ganado · Aves

Gatos Segura

Puedes estar tranquilo: aquí no hay veneno, así que un mordisco no enfermará a tu gato. Lo que debes vigilar son las glóquidas, ya que un zarpazo o un mordisco puede cargar la pata, los labios y la lengua de diminutas púas, y después podrías notar que se frota la boca o la cara con la pata.

Perros Segura

Buenas noticias para los dueños de perros: este cactus no contiene nada que pueda envenenar a un perro. La única preocupación real es física, porque olfatearlo o morderlo introduce densas glóquidas con púas en el hocico y la lengua, donde se quedan clavadas y cuesta trabajo retirarlas.

Caballos Segura

Nada en la planta puede envenenar a un caballo, así que en ese sentido puedes estar tranquilo. Aun así, un hocico curioso puede recoger las finas púas, por lo que conviene mantener la planta bien fuera de su alcance.

Conejos Segura

No hay ninguna toxina aquí que pueda dañar a un conejo, lo cual es tranquilizador. Aun así, un mordisqueo puede clavar glóquidas en los labios y la boca, así que lo más amable es mantener la planta en un lugar donde tu conejo no pueda alcanzarla.

Ganado Segura

El ganado vacuno, las cabras y las ovejas no corren ningún peligro químico con este cactus, así que puedes dejar ese temor de lado. Las púas son el único riesgo, ya que pueden clavarse en la boca y el hocico de cualquier animal que se acerque a curiosear.

Aves Segura

No hay nada venenoso que un ave pueda tragar, así que un picotazo suelto no la enfermará. Aun así, el pico al picotear puede engancharse en las diminutas púas, así que lo mejor es mantener a un ave doméstica alejada de las pencas.

Personas Segura

No te envenenará, pero por favor nunca la manejes con las manos desnudas. Esos mechones de aspecto suave son glóquidas que se sueltan al contacto y se clavan en los dedos, los labios y los ojos, donde duelen y cuesta mucho retirarlas, así que usa siempre guantes gruesos o pinzas.

Las pencas están cubiertas de densos mechones de glóquidas, diminutas púas de aspecto suave y peludo que se desprenden al menor contacto y se alojan dolorosamente en la piel, los labios, la boca y los ojos. Son difíciles de retirar. Manéjala solo con guantes gruesos o pinzas y mantenla alejada de mascotas curiosas y niños.

Variedades

Más allá de la forma dorada más conocida, puedes encontrarte con un par de variedades con nombre propio, que se distinguen sobre todo por el color de sus glóquidas.

Opuntia microdasys var. albispina

Sus mechones de glóquidas son blancos en lugar del habitual amarillo dorado, lo que le da a las pencas un aspecto suave, escarchado y con lunares que te encantará.

Opuntia microdasys 'Rufida'

Esta variedad luce glóquidas de color marrón rojizo y a veces se considera una especie propia, Opuntia rufida.

Cómo propagar

Si alguna vez quisiste cultivar una planta nueva sin gastar nada, esta es la ideal para empezar, porque el cactus orejas de conejo enraíza con gusto a partir de una sola penca, y una planta madre te regala copias casi sin esfuerzo.

Esquejes de talloFácil

De primavera a verano, durante el crecimiento activo · 2 a 6 semanas para enraizar

Aquí está la parte gratificante: una sola penca separada enraíza casi sin esfuerzo, así que la primavera o el verano, mientras la planta está creciendo, es el momento perfecto para intentarlo. Retuerce o corta una penca con pinzas, deja que la herida cicatrice durante varios días y luego colócala sobre una mezcla arenosa seca, donde se asienta y enraíza en 2 a 6 semanas. Mantén los guantes o las pinzas puestos en cada paso para que las glóquidas no toquen tus manos.

Mitos

Mito

Se ve peludo, así que debe de ser suave y seguro para acariciar.

Realidad

Es un error fácil de cometer, pero esos mechones de aspecto suave son glóquidas, grupos de finas púas que se sueltan en cuanto las tocas y se clavan en la piel, los labios y los ojos, donde escuecen y cuesta mucho quitarlas. Nunca manejes este cactus con las manos desnudas. Ten siempre a mano guantes gruesos o un par de pinzas y úsalos cada vez.

Fuentes