Empieza por el brócoli. La Extensión Cooperativa de Clemson lo sitúa en 8 a 10 días hasta la cosecha, el plazo más corto de toda su lista de cultivos. Ese tiempo de cosecha es el argumento a su favor, y es lo único que necesitan tener a favor los microgreens para principiantes. Siembra una segunda bandeja de guisante o girasol junto al brócoli. Los dos tamaños de semilla piden densidades de siembra distintas, y más vale aprender ambas a la vez.
Mi primera bandeja de brócoli salió del estante el día nueve, cortada y comida mientras la de guisante, al lado, aún se estaba llenando. Mismo estante, misma bombilla. La cocina se mantiene cerca de los 18 °C durante el invierno. Esos guisantes llegaron seis días después, algo que encaja dentro de los 10 a 15 días que la misma lista de cultivos les asigna.
El resto de la familia de las brasicáceas funciona con el mismo reloj. Otra guía de extensión sitúa el rábano, la rúcula, la col, el colirrábano y la mostaza en un ciclo de 7 a 8 días como máximo. Es un día o dos por debajo de la cifra del brócoli. Los dos números vienen de listas de cultivos distintas, así que léelos como un rango y no como una promesa. Ninguna fuente dice que estos cultivos fallen menos que los lentos. Simplemente terminan antes. Ese plazo corto es toda la razón por la que las listas de microgreens para principiantes se apoyan en las brasicáceas, y una bandeja que puedes cortar en una semana te regala una segunda siembra dentro del mismo mes.
Los días hasta la cosecha son la única clasificación que te dan estas listas de cultivos, así que es la que conviene usar mientras averiguas cuáles son los microgreens más fáciles de cultivar. La horquilla va de 8 días en el extremo rápido a 21 en el lento, que es la diferencia entre sembrar cada semana y sembrar cada tres semanas.
Las listas de semillas para microgreens son largas. Rúcula, albahaca, judías, remolacha, col, apio, acelga, cilantro, hinojo y mostaza aparecen en la misma página que los cultivos rápidos, y quien empieza lo lee como diez opciones equivalentes. No son equivalentes en tiempo. Compra dos sobres para el primer mes y añade un tercero cuando sepas qué aspecto tiene una bandeja terminada.
Coloca la luz antes de sembrar una sola semilla. Un simple tubo fluorescente situado a unos 10 cm por encima de las plántulas evita que se ahílen, y esa altura importa más en una habitación oscura de invierno que la bombilla que compres. Súbela a medida que la bandeja se llena.
La densidad de siembra hace el resto del trabajo. La semilla grande va a razón de unas 3 semillas por cada 10 cm², lo que deja los guisantes separados de 1 a 3 cm, con espacio alrededor de cada uno. La semilla pequeña de brasicáceas sube hasta unas 19 semillas por cada 10 cm², mucho más apretada, y esa densidad es la que llena una bandeja de brócoli de esquina a esquina. Espárcela a mano en capa fina y revisa la bandeja bajo la luz antes de marcharte.
Si solo tienes sitio para una bandeja, que sea de brócoli. Los microgreens de crecimiento más rápido te dan algo que cortar mientras un cultivo lento sigue esperando en su bandeja. Aprendes el riego y la altura de la luz en ocho días en vez de tres semanas. El girasol se gana la segunda bandeja por otro motivo. La semilla grande es fácil de colocar a mano. Ves lo que sembraste y puedes corregir un hueco antes de que la bandeja llegue siquiera bajo la bombilla. Deja la remolacha y la capuchina para una tanda posterior, cuando tu rutina de microgreens para principiantes ya sea sólida.
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