Sí, puedes añadir patatas podridas al compost siempre que las cortes en trozos pequeños primero. Las patatas enteras tienen la mala costumbre de sobrevivir al proceso de compostaje y brotar después en tus bancales. Córtalas y se descompondrán sin problemas junto con el resto de tus restos de cocina.
Aprendí esto por las malas hace unos años. Tiré una bolsa de patatas blandas y blandengues en mi compostera sin cortarlas. Dos meses después esparcí ese compost terminado en un bancal elevado. En una semana tenía plantas de patata brotando por todas partes en el bancal. Crecieron entre mis hileras de lechuga y ahogaron las plántulas que había sembrado. Ese desastre me enseñó a preparar siempre las patatas antes de compostarlas.
La razón por la que las patatas sobreviven son sus ojos. Esos pequeños bultos en la superficie contienen yemas de crecimiento que siguen vivas incluso cuando el resto de la patata se pudre. Tu compost necesita mantener temperaturas estables por encima de 54 °C (130 °F) durante varios días seguidos para matar esas yemas. Las pilas con temperaturas más bajas o con zonas frías en los bordes dejan muchos ojos intactos. Una pila de compost con patatas brotando es una de las sorpresas más comunes para quienes empiezan a compostar.
La clave para compostar patatas de forma segura está en la preparación. Corta cada patata podrida en trozos más pequeños de 2,5 cm (1 pulgada). Esto expone la pulpa al calor y a los microbios por todos los lados. Entierra los trozos en el centro de tu compostera o pila, donde las temperaturas son más altas. Mézclalos con una buena cantidad de materiales marrones ricos en carbono, como cartón triturado u hojas secas, para equilibrar la humedad.
No añadas patatas que muestren signos de enfermedad. El tizón es el principal problema a vigilar. Si tus patatas tienen manchas oscuras y blandas con mal olor o moho blanco algodonoso en la superficie, esas esporas pueden sobrevivir al compostaje. Las esporas de tizón se propagan rápido e infectarán tus plantas de tomate y patata la próxima temporada cuando uses ese compost en tus bancales.
Si ves brotes apareciendo en tu pila, no te asustes. Simplemente vuélvelos a enterrar bajo el material antes de que desarrollen raíces y hojas. El calor del centro de la pila los matará en pocos días. Si un brote ya ha crecido varios centímetros con hojas verdes, arráncalo y tíralo a la basura. En ese punto, el sistema de raíces es demasiado fuerte para descomponerse rápido.
Tu compostera de tambor facilita el compostaje de patatas más que una pila abierta. El tambor sellado retiene mejor el calor y el giro regular mezcla los trozos de patata a través de la zona caliente una y otra vez. Consigues una descomposición más uniforme con menos zonas frías donde los ojos podrían sobrevivir. Llénalo hasta tres cuartos de su capacidad y gíralo cada pocos días para obtener mejores resultados.
Los boniatos siguen las mismas reglas. Brotan incluso más fácilmente que las patatas normales porque sus ojos son más difíciles de detectar. Córtalos pequeños y entiérralos bien en el centro caliente de tu pila. Una vez encontré enredaderas de boniato de casi un metro de largo creciendo a través de una pila que había ignorado durante un mes. Esas plantas crecen rápido cuando les das condiciones cálidas y húmedas.
Un puñado de patatas podridas troceadas aporta buena humedad y nutrientes a tu lote de compost. Son ricas en potasio y se descomponen en un material oscuro y desmenuzable. Solo necesitas dos minutos para cortarlas antes de echarlas. Ese pequeño esfuerzo de preparación te ahorra arrancar plantas de patata sorpresa de tus bancales durante todo el verano. Tu compost terminado saldrá limpio, rico y listo para alimentar lo que plantes después.
Leer el artículo completo: Guía de compostador giratorio para principiantes