Planta de interior · Asparagaceae
Planta araña
Chlorophytum comosum
Dale luz indirecta suave y un trago de agua cuando la tierra se seque, y tu planta araña crecerá rápido sin dejar de ser segura para las mascotas que quieres.
Luz indirecta brillante
Cada 7–10 días
13–24°C
hasta -7°C

Descripción general
Pocas plantas de interior son tan fáciles de tener en casa, y eso convierte a la planta araña en una primera planta estupenda. Sus orígenes se remontan a los bosques sombríos del sur de África, y esa herencia es justo la razón por la que un rincón poco iluminado apenas la afecta. Sus hojas largas en forma de cinta caen por el borde de la maceta, así que luce de maravilla en una estantería o en una cesta colgante.
El verdadero encanto está en las crías que produce. A medida que madura, unos tallos finos se estiran cargando pequeños hijuelos, esas arañitas de las que quizá hayas oído hablar, que se mecen en el aire como pequeñas arañas en su hilo. Como cada uno echa raíces casi sin esfuerzo, una planta feliz pronto se convierte en toda una hilera de regalos para las personas que quieres.
Para muchos hogares, la seguridad es lo que acaba de convencer. Ser no tóxica para perros y gatos significa que una mascota que juegue con las hojas colgantes sale sin el menor daño. Dale luz filtrada y un trago de agua siempre que la tierra se seque, y crecerá rápido perdonando casi cada desliz de quien está empezando.
Cuidados
La versión corta: luz indirecta luminosa y suave sin sol fuerte, un trago de agua cada 7 a 10 días cuando la mitad superior de la tierra se seca, un sustrato que drene bien y una habitación agradable entre 13°C y 24°C.
Luz
Ofrécele a tu planta araña una luz indirecta y luminosa y protégela del sol directo, que apaga y quema las hojas. Por suerte, también aguanta la luz media, la sombra e incluso un rincón poco iluminado, aunque sus colores lucen mejor con una claridad suave y filtrada. Un sitio junto a una ventana con una cortina fina se acerca a lo ideal.
Riego
Espera a que la mitad superior de la tierra esté seca antes de dar otro trago de agua, lo que suele caer cada 7 a 10 días. Reduce el riego cuando llegue el invierno y el crecimiento se frene, porque entonces la tierra retiene la humedad más tiempo. Gracias a sus raíces carnosas que almacenan agua, tu planta lleva mucho mejor un riego olvidado que quedarse con las raíces en tierra encharcada.
Suelo
Elige un sustrato universal con buen drenaje para que la humedad pase de largo en vez de acumularse alrededor de las raíces. Lo único que el sustrato tiene que hacer de verdad es drenar bien, porque el agua que se queda favorece la pudrición de raíz. Es de lo más tranquila con el pH y crece a gusto en cualquier punto entre 6,0 y 8,0.
Temperatura
El calor normal de una casa la mantiene a gusto, con la zona cómoda entre los 13°C y los 24°C. Protégela de las corrientes frías y de cualquier sitio que coquetee con la helada, porque en el fondo es una planta delicada. Aparte de eso, lo único que pide es una temperatura ambiente estable y pareja.
Humedad
El aire normal de casa le va bien, así que no hay ninguna cifra por la que preocuparse. El aire seco del invierno puede resecar las puntas de las hojas, y ese es el momento en que la araña roja siente más tentación de instalarse. Un suave enjuague de las hojas o una bandeja con agua cerca ayudan mucho cuando tu casa está especialmente seca.
Abonado
Abónala solo durante la etapa de crecimiento de primavera y verano, y dale un descanso en otoño e invierno. Un fertilizante equilibrado para plantas de interior a media dosis, de vez en cuando, es todo lo que necesita. Aquí conviene la mano ligera, porque pasarse quema las puntas de las hojas y reduce justo los hijuelos que esperas.
Poda
Más allá de un poco de arreglo, apenas hay nada que podar. Recorta las puntas marrones de las hojas en diagonal para respetar la forma afilada natural de la hoja, y corta los tallos florales cuando se hayan marchitado. También puedes retirar los hijuelos, ya sea para criarlos o para mantener la planta ordenada.
Trasplante
Trasplántala cada 1 a 2 años, o antes si las raíces llenan la maceta. Las señales claras son las raíces apretándose o rompiendo la maceta, los tubérculos gruesos empujando la tierra hacia arriba, o la planta secándose rápido y dando menos crías. Basta con pasarla a la maceta de una talla más y renovar el sustrato.
Tamaño y espaciado
Una planta araña alcanza más o menos 30 a 60 cm de alto y se abre entre 30 a 90 cm a medida que las hojas se arquean y las crías cuelgan por debajo. Dale espacio para caer en cascada, porque el borde de una estantería o una cesta colgante es lo que más la favorece. Como crece rápido, llenará una maceta en una sola temporada.
Solución de problemas
Cuando algo va mal, las hojas son el primer sitio donde lo notarás, y las puntas secas encabezan la lista. Lo tranquilizador es que detectar estas señales pronto te permite resolver un pequeño bache mucho antes de que se vuelva un problema de verdad. Busca abajo la imagen que se parezca a la tuya y actúa mientras tu ayuda todavía cuenta.
Hojas amarillas sobre raíces blandas y aguadas
Las hojas amarillas junto a una tierra empapada y pesada suelen indicar pudrición de raíz por exceso de riego, y este es el único problema que conviene atajar rápido. Pero no te asustes, porque las plantas suelen recuperarse: sácala de la maceta, corta todo lo que esté marrón y blando y ponla en tierra fresca que drene bien. A partir de ahí, riega un poco menos y asegúrate de que la maceta deje salir el agua.
Solución:
- Saca la planta y recorta las raíces podridas
- Trasplántala a un sustrato nuevo con buen drenaje
- Riega menos
Zonas pálidas y apagadas donde las hojas parecen descoloridas por el sol
Cuando las hojas se ven apagadas y quemadas, lo más probable es que reciban demasiado sol directo. Tiene fácil arreglo, porque tu planta prefiere una luz suave y filtrada y lo pasa mal asándose en una ventana soleada. Sepárala un poco de la ventana o cuelga una cortina fina para que los rayos fuertes del mediodía no lleguen a las hojas.
Solución:
- Cámbiala a una luz indirecta y luminosa
- Protégela del sol del mediodía
Pequeños bultos marrones que no se quitan al frotar las hojas
Esos bultitos marrones y firmes que no se desprenden al frotar son cochinillas, y la película pegajosa de alrededor es la melaza que sueltan. Dan mala impresión, pero se controlan bien: frota los bultos con un paño suave y luego trata las hojas con aceite de horticultura o jabón potásico. Revisar cada planta nueva antes de colocarla junto a las demás te ahorra el problema.
Solución:
- Retira las cochinillas frotando
- Aplica aceite de horticultura o jabón potásico
Motas blancas y algodonosas metidas donde se juntan las hojas
Los mechones blancos y blandos encajados donde se unen las hojas son cochinillas algodonosas, otra plaga que chupa savia y deja un rastro pegajoso. Se van con paciencia: toca cada mechón con un bastoncillo mojado en alcohol y luego repasa la planta con jabón potásico. Ayuda dejar la planta nueva apartada un tiempo hasta estar seguro de que no tiene plagas.
Solución:
- Toca cada foco con alcohol
- Aplica jabón potásico
Telarañas finas y sedosas y motas pálidas por toda la hoja
Unas telarañas delicadas junto a una superficie moteada y polvorienta suelen delatar a la araña roja, unos ácaros diminutos que se multiplican cuando el aire de casa se vuelve seco. No te preocupes, porque es fácil ahuyentarlos: enjuaga bien las hojas en el fregadero, aplica jabón potásico o un acaricida y sube la humedad del aire cercano. Cuando el aire deja de estar tan seco, las hojas dejan de ser un sitio tan apetecible para ellos.
Solución:
- Enjuaga las hojas
- Aplica jabón potásico o un acaricida
- Sube la humedad
Puntas secas y marrones que avanzan por los extremos de las hojas
Respira tranquilo, porque las puntas secas y marrones son la preocupación más habitual entre quienes cultivan esta planta y casi nunca significan que algo vaya mal. La mayoría de las veces el culpable real es la acumulación de flúor, cloro y sales del agua del grifo, a veces con la ayuda del aire seco o de un exceso de abono. Prueba a regar con agua destilada o de lluvia, deja correr agua por la maceta de vez en cuando y recorta las puntas secas en diagonal.
Solución:
- Riega con agua destilada o de lluvia
- Deja correr agua por la maceta para arrastrar las sales
- Recorta las puntas marrones
- Reduce el abono
Pequeños insectos reunidos en grupo sobre los brotes tiernos
Los insectos pequeños y blandos apiñados en los brotes tiernos, con una capa pegajosa a su alrededor, son pulgones. La buena noticia es que salen con facilidad: un buen chorro de agua en el fregadero se lleva a la mayoría de una sola pasada. Si vuelven unos pocos, recurre al jabón potásico y sigue vigilando los brotes nuevos, donde les gusta juntarse.
Solución:
- Enjuágalos con agua
- Aplica jabón potásico
Una planta sana que todavía no ha dado ningún hijuelo
Si tu planta se ve fuerte pero se niega a dar crías, el motivo suele ser simplemente que es demasiado joven o está demasiado a gusto en su maceta. A estas plantas les gusta esperar a sacar hijuelos hasta que se han llenado y las raíces van un poco justas. Así que abona con menos mano, dale tiempo para desarrollarse y ofrécele días cortos con noches largas y sin interrupciones durante unas 3 semanas para animar a los pequeños a salir.
Solución:
- Deja que la planta madure y llene un poco la maceta
- Reduce el abono
- Ofrécele días cortos y noches largas sin interrupciones durante unas 3 semanas
Toxicidad
Con esta puedes estar tranquilo, porque es de las pocas plantas de interior que no dan ninguna preocupación. Considerada no tóxica para gatos, perros y personas, no necesita una estantería alta ni un rincón escondido para quedar fuera de su alcance. Una mascota que muerda una hoja no corre ningún peligro, y esa tranquilidad es una gran razón por la que llega a tantos hogares.
Segura para
Personas · Gatos · Perros · Caballos · Conejos · Ganado · Aves
Gatos Segura
Tu gato puede dar zarpazos y mordisquear las hojas colgantes sin ningún riesgo. Si de verdad se pasa, lo peor que verías sería una ligera molestia de barriga.
Perros Segura
Un perro puede mordisquear las hojas y quedarse tan tranquilo. Entre las plantas de interior de hoja, pocas dan tan poca preocupación cerca de un cachorro curioso.
Caballos Segura
Los caballos no corren ningún riesgo de intoxicación con ella. Si un hocico curioso prueba una hoja, no hay nada de qué preocuparse.
Conejos Segura
Los conejos pueden mordisquearla sin peligro; solo recuerda que las hojas verdes, sean cuales sean, deben ser una parte pequeña de su dieta.
Ganado Segura
Los animales de pasto están a salvo con esta planta. Vacas, cabras y ovejas no corren riesgo de intoxicación con ella.
Aves Segura
Las aves de compañía y las de corral están bien cerca de ella. Ni siquiera un picotazo curioso a las hojas hace daño.
Personas Segura
Es inofensiva y lo bastante suave para los más pequeños, y por eso es una opción estupenda en una casa llena de niños curiosos.
Variedades
Existen unos cuantos cultivares con nombre de la planta araña, y a cada uno se le reconoce por cómo tiene las hojas rayadas o rizadas. Abajo están los que es más probable que encuentres por su nombre.
'Vittatum'
Cuando alguien se imagina una planta araña, suele ser esta, reconocible por una suave franja crema que recorre el centro de cada hoja verde.
'Variegatum'
Aquí los colores se invierten, con unos bordes pálidos y limpios que perfilan cada hoja verde en lugar de una sola línea por el centro.
'Bonnie'
Más pequeña y juguetona, sus hojas variegadas se rizan en bucles y ondas sueltas en vez de extenderse en arcos rectos.
'Milky Way'
Casi toda la hoja brilla en un crema pálido, con apenas un fino borde verde que se mantiene en el filo exterior.
'Mandaianum'
Una variedad pequeña de verde intenso con rayas amarillas, tan compacta que cabe en una estantería estrecha o un rincón apretado.
Cómo propagar
Pocas plantas resultan tan gratificantes de multiplicar, y las crías colgantes hacen casi todo el trabajo por ti. Puedes enraizar esos hijuelos, dividir una mata apretada o sembrar semillas si eres de tener paciencia.
Hijuelos y retoñosFácil
En cualquier momento en que haya hijuelos · 2 a 4 semanas
Esta es la parte más gratificante y, siendo sinceros, la forma más sencilla de ampliar tu colección. Apoya una cría, el famoso hijuelo, sobre tierra húmeda mientras sigue colgando de la planta madre, o mételo en un vaso de agua hasta que salgan las raicillas y entonces plántalo. Elijas el camino que elijas, las raíces aparecen en unas 2 a 4 semanas, y en ese momento lo separas para que viva por su cuenta.
DivisiónFácil
Al trasplantar o en primavera · Unas semanas
Cuando una mata grande ha llenado su maceta, dividirla es otra opción fácil. En la época de trasplante, o en primavera, saca la planta entera con cuidado y separa poco a poco las raíces gruesas y llenas de tubérculos en trozos, procurando que cada uno tenga hojas y raíces. Da a cada trozo su propia maceta y en unas semanas se asientan.
SemillaModerada
Primavera · Varias semanas
Criar plantas a partir de semilla exige paciencia y es el camino que menos gente recorre. Siembra durante la primavera y da a las plántulas varias semanas para que se asienten. Ten en cuenta que las plántulas pueden salir distintas a la madre, así que una planta madre rayada puede sorprenderte con crías totalmente verdes.
Mitos
La planta araña purifica el aire de tu casa de forma notable.
Esa simpática idea de que purifica el aire viene de un estudio hecho dentro de una caja sellada, nada parecido a un salón de verdad. Al revisar las pruebas, los investigadores concluyeron que una sola planta en maceta elimina apenas una fracción de lo que hace el aire fresco de fuera. Así que abre una ventana cuando quieras aire más limpio y cultiva esta planta solo por el placer de tenerla.
Las puntas marrones son señal de que toda la planta se está muriendo.
Las puntas secas pueden asustar a quien está empezando, y aun así la planta casi siempre está perfectamente. Nueve de cada diez veces el problema es el flúor, el cloro y las sales del agua del grifo, o el aire seco, y no un deterioro real. Cambia a agua destilada o de lluvia y las hojas nuevas saldrán limpias y verdes.
Las plantas araña necesitan sol directo y fuerte.
Los rayos directos y fuertes son casi lo único que esta planta detesta de verdad, y dejan las hojas descoloridas. Lo que de verdad le gusta es una luz indirecta y luminosa, aunque también se apaña de buena gana en la sombra o en un rincón poco iluminado. Ahórrale una ventana abrasadora y el color se mantendrá de un verde intenso y estable.
La planta araña puede envenenar al gato o al perro de la familia.
Por desgracia, este miedo infundado deja fuera a una planta preciosa de muchísimos hogares con mascotas sin motivo. En realidad, la ASPCA considera la planta araña no tóxica tanto para perros como para gatos, y eso es justo lo que la convierte en un tesoro. Un amigo de cuatro patas que muerda una hoja quedará perfectamente bien.
Más abono da una cosecha mayor de hijuelos.
Cargar la mano con el abono en realidad va en contra de lo que buscas. El exceso de abono te deja con menos hijuelos y quema las puntas de las hojas. Las crías llegan cuando ofreces un abono suave y equilibrado durante la primavera y el verano y dejas que las raíces vayan cómodamente justas.
El agua del grifo va bien para las plantas araña.
El agua del grifo de siempre es, la mayoría de las veces, lo que pone esas puntas secas y marrones. Con los meses, el flúor y el cloro que contiene se acumulan y queman las puntas poco a poco. Usa mejor agua destilada o de lluvia, y deja pasar agua limpia por la maceta de vez en cuando para arrastrar las sales.
Fuentes
- ASPCA
- NC State Extension Gardener Plant Toolbox
- University of Wisconsin-Madison Horticulture Extension
- Clemson Cooperative Extension HGIC
- Missouri Botanical Garden Plant Finder
- South Dakota State University Extension
- Royal Horticultural Society
- Journal of Exposure Science & Environmental Epidemiology (Cummings & Waring 2020)
- Drexel University