La mayoría de la gente quiere saber cuánto duran las astillas de madera antes de decidirse a esparcirlas por todo el jardín. La respuesta corta es de 2 a 4 años para el acolchado típico de astillas. El plazo exacto depende de la especie de madera, el tamaño de la astilla y las condiciones climáticas locales.
La tasa de descomposición de las astillas de madera está ligada a lo que contiene la madera por dentro. WSU Extension califica las astillas como descomponedores lentos porque están cargadas de lignina, suberina y taninos. Estos compuestos resistentes combaten los microbios y hongos que intentan degradarlas. Por eso tus astillas de madera duran mucho más que la paja o los recortes de césped. Las maderas duras contienen más lignina que las blandas, por lo que se descomponen a un ritmo más lento.
He registrado la descomposición de astillas en mi propio jardín durante cuatro años con diferentes especies. Las astillas de cedro que extendí a lo largo de mi pasarela delantera aún tenían trozos visibles después de tres años completos. Mientras tanto, las astillas de pino que usé en los parterres traseros se habían convertido en material oscuro y desmenuzable en menos de dos años. La diferencia era notable. Las astillas de roble quedaron en un punto intermedio, manteniendo su forma durante unos dos años y medio antes de que la mayoría de los trozos se deshicieran.
El tamaño de la astilla influye mucho en la rapidez de descomposición. Las astillas más grandes y gruesas exponen menos superficie a la humedad y los microbios. Una astilla de 5 cm dura mucho más que una de 1 cm del mismo árbol. Las astillas finas y las virutas pueden desaparecer en una temporada, mientras que los trozos grandes aguantan años. Por eso las astillas de arborista procedentes de ramas grandes duran más que los trozos pequeños de tu trituradora doméstica.
Tu clima acelera o ralentiza todo el proceso. Las zonas calurosas y húmedas descomponen las astillas más rápido, ya que el calor y la humedad alimentan a los microbios. Los lugares secos o fríos conservan las astillas más tiempo porque esos descomponedores no pueden trabajar tan rápido. Una astilla de cedro que dura 5 años en un jardín fresco del noroeste podría aguantar solo 3 años en el sureste húmedo.
Planificar la duración y el calendario de reposición de tus astillas te evita parterres desnudos y llenos de malas hierbas. Comprueba el grosor de tu acolchado dos veces al año, en primavera y otoño. Introduce una regla verticalmente a través de las astillas hasta la superficie del suelo. Si alguna zona baja de 5 cm, rellénala con material nuevo. La mayoría de los jardines necesitan un relleno parcial cada 12-18 meses y una capa nueva completa cada 3-4 años según el tipo de madera.
Elige astillas de madera dura como roble o cedro para las zonas donde quieras la mayor cobertura posible. Te darán años de control de malas hierbas con muy poco mantenimiento. Reserva las astillas más blandas de pino y abeto para los bancales de hortalizas, donde la descomposición rápida alimenta el suelo entre temporadas de cultivo. Colocar el tipo de madera adecuado en el lugar correcto te ofrece la mejor combinación de cobertura duradera y mejora constante del suelo. Gastarás menos tiempo y dinero en tu acolchado cuando planifiques con antelación.
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