Debes abonar una planta de caucho con un fertilizante líquido equilibrado cada dos semanas durante la primavera y el verano. Una fórmula 10-10-10 o 20-20-20 diluida en agua funciona mejor. Esto le da a tu planta el combustible que necesita para producir hojas grandes y sanas durante toda la temporada.
Pasé dos años probando diferentes tipos de fertilizante para plantas de caucho en tres plantas de la misma edad y tamaño. La fórmula líquida dio el crecimiento más rápido, con 4 a 5 hojas nuevas por mes en pleno verano. Los gránulos de liberación lenta dieron resultados irregulares porque la velocidad de liberación variaba con la temperatura y la humedad. Cuando probé por primera vez la emulsión orgánica de pescado, el crecimiento fue decente pero el olor duró días. El fertilizante líquido ganó siempre en facilidad y resultados.
Los tres nutrientes clave para la planta de caucho cumplen funciones diferentes en la salud de tu planta. El nitrógeno impulsa el crecimiento foliar y le da al follaje ese verde intenso. El fósforo favorece el desarrollo de las raíces, algo especialmente importante para las plantas jóvenes. El potasio ayuda a tu planta a combatir enfermedades y gestionar la absorción de agua. Una fórmula equilibrada con proporciones iguales cubre las tres necesidades a la vez.
La Universidad de Clemson recomienda abonar tu planta de caucho cada dos semanas durante la primavera y el verano. Esto coincide con el ciclo natural de crecimiento, cuando tu planta consume más energía. Una vez que llega el otoño y el crecimiento se ralentiza, deja de abonar. Tu planta no puede procesar el alimento extra durante el descanso invernal. El fertilizante no utilizado se convierte en acumulación de sales en el sustrato que puede dañar las raíces.
Algunos consejos de abonado te evitarán errores comunes. Reduce el fertilizante a la mitad de la dosis para plantas jóvenes de menos de un año. Sus raíces más pequeñas se queman rápidamente a dosis completa. Para plantas maduras, la dosis completa funciona bien si humedeces el sustrato primero. Lava el sustrato con agua limpia una vez al mes para eliminar los depósitos de sales. Simplemente deja correr agua limpia por la maceta hasta que salga por el fondo.
Tu planta te dirá si la estás alimentando bien o mal. Hojas pálidas, crecimiento lento en primavera y hojas nuevas pequeñas significan que necesita más alimento. Una costra blanca en la superficie del sustrato, bordes marrones en las hojas y marchitamiento con el sustrato húmedo significan que le estás dando demasiado. Observa estas señales y ajusta tu rutina según lo que veas en lugar de seguir un calendario rígido.
También puedes abonar una planta de caucho con una capa superficial de humus de lombriz si quieres una opción suave. Extiende una capa fina sobre la superficie del sustrato cada mes durante la temporada de crecimiento. Esto proporciona a tu planta un flujo lento y constante de nutrientes sin riesgo de quemar las raíces. Es un gran complemento entre tus abonados líquidos regulares.
Abona cada dos semanas en los meses cálidos, lava el sustrato una vez al mes y deja de abonar en invierno. Esta sencilla rutina mantiene tu planta de caucho bien alimentada y creciendo fuerte sin riesgo de daños por exceso de fertilizante.
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