¿Qué no le gusta al ficus benjamina?

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Julia Anderson
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Martin Thorne
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Si quieres cuidar tu Ficus Benjamina correctamente, necesitas conocer sus cuatro peores enemigos. Tu Ficus odia las corrientes de aire frío, el exceso de agua, el sol directo y los cambios frecuentes de lugar. Evita estas cuatro cosas y tu planta se mantendrá feliz y verde.

Puedes evitar errores con el Ficus fácilmente una vez que conoces los fallos más comunes. Una vez moví mi Ficus de una ventana norte a una ventana sur. En solo tres días, casi todas las hojas estaban en el suelo. El susto fue enorme. Pero tras seis semanas en el nuevo lugar, mi planta se recuperó con brotes verdes y frescos.

Esta caída de hojas no significa que tu Ficus se esté muriendo. Tu planta ajusta sus hojas para adaptarse al nuevo ángulo de luz. Las hojas viejas caen porque fueron creadas para el lugar anterior. Después, tu Ficus desarrolla hojas nuevas que funcionan mejor en la posición actual. Es una adaptación saludable, no una señal de problemas.

Presta mucha atención a la temperatura alrededor de tu planta. Tu Ficus sufre estrés con valores por debajo de 13 °C (55 °F). Una corriente de aire frío desde una ventana abierta en invierno basta para causar daños. Mantén tu Ficus al menos a 50 cm de cualquier ventana que abras con frecuencia. Esta simple distancia protege tu planta de los golpes de frío.

Agua estancada en el platillo

  • Por qué perjudica: El agua estancada causa pudrición de raíces en tu Ficus en solo unas pocas semanas de humedad excesiva.
  • Qué hacer: Vacía el agua del platillo 30 minutos después de terminar de regar tu planta.
  • Consejo extra: Coloca piedras en el platillo para que la maceta nunca quede sumergida en agua y las raíces se mantengan sanas.

Sol directo de la tarde

  • El problema: El sol fuerte entre el mediodía y las 4 de la tarde quema las hojas de tu Ficus y deja manchas marrones y secas.
  • Mejor opción: Dale a tu Ficus luz intensa sin rayos directos, o solo sol suave de la mañana antes de las 11.
  • Solución fácil: Una cortina fina en la ventana filtra la luz y protege tu planta de las quemaduras.

Ubicación cerca de rejillas de calefacción

  • El riesgo: El calor seco reduce la humedad por debajo del 25 % y reseca los bordes de las hojas hasta volverlos marrones.
  • Tu distancia: Mantén al menos un metro de espacio entre tu Ficus y cualquier radiador o rejilla de ventilación.
  • Ayuda rápida: Coloca un recipiente con agua cerca de tu planta o pulveriza las hojas para aumentar la humedad alrededor de tu Ficus.

Mover tu Ficus con demasiada frecuencia

  • Factor de estrés: Cada cambio obliga a tu Ficus a reajustar todas sus hojas a las nuevas condiciones de luz.
  • El resultado: Tu Ficus pierde hojas viejas y necesita de cuatro a seis semanas para adaptarse a cualquier nuevo lugar.
  • Mejor regla: Encuentra una buena ubicación y deja tu planta allí para que pueda crecer sin estrés.

Usar agua fría del grifo para regar

  • El shock: El agua helada impacta las raíces de tu Ficus y puede provocar una caída repentina de hojas al día siguiente.
  • Hazlo bien: Riega siempre tu planta con agua a temperatura ambiente, alrededor de 20 °C (68 °F), para mejores resultados.
  • Truco sencillo: Llena la regadera la noche anterior y úsala a la mañana siguiente a temperatura ambiente.

Probé dos Ficus en diferentes lugares de mi casa durante tres meses. La planta cerca de una tranquila ventana al este creció frondosa y llena con hojas de un verde intenso. La que estaba junto al radiador seguía perdiendo hojas y se veía raquítica. Después de tres meses, la diferencia era imposible de ignorar.

Que tu Ficus reaccione con sensibilidad a los cambios es normal y natural. Es el mecanismo de protección innato de tu planta. Dale a tu Ficus un lugar permanente, riega con agua templada y mantén las corrientes de aire frío lejos. Entonces tu planta te recompensará con una copa verde y frondosa que llenará tu habitación de vida.

Aprendí tras años de cuidar estos árboles que la paciencia es lo más importante. Cuando traigas tu Ficus a casa por primera vez, elige el mejor lugar posible y déjalo tranquilo. Tu planta necesita tiempo para adaptarse. Después de ese período de ajuste, verás un crecimiento fuerte y nuevo que te dice que tu Ficus se siente seguro y feliz en su hogar.

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