Sabes cuándo trasplantar suculentas buscando tres señales. Primero, tus raíces necesitan tener al menos 2,5 cm (1 pulgada) de largo. Segundo, deberías ver múltiples hojas verdaderas en la planta bebé. Tercero, necesitas una hoja madre que se haya marchitado. Cuando veas las tres, tu plántula está lista.
En mi experiencia, mover las plántulas demasiado pronto lleva a semanas de lucha. Los bebés parecían suficientemente grandes, pero sus raíces aún eran diminutas. Se quedaron ahí sin hacer nada mientras que las que dejé más tiempo arrancaron enseguida. Ahora siempre espero hasta ver señales claras antes de mover cualquier planta nueva a su propia maceta.
Tu hoja madre actúa como una fuente de alimento para la planta en crecimiento. Envía agua y nutrientes a tu nueva planta hasta que se agota. Si mueves el bebé demasiado pronto, cortas esta fuente de alimento antes de que las raíces puedan tomar el relevo. Tu plántula se estanca o muere porque no puede alimentarse sola todavía.
La Universidad Estatal de Iowa sugiere una prueba sencilla que puedes usar para comprobar la fuerza de las raíces. Dale a tu planta bebé un tirón suave. Si resiste y se queda en su sitio, tus raíces han arraigado. Si se levanta directamente del suelo, necesitas esperar más. Esta prueba te dice más que solo mirar la planta desde arriba.
Desarrollo de raíces
- Comprobación de longitud: Tus raíces deberían alcanzar al menos 2,5 cm o 1 pulgada de largo antes de mover tu planta.
- Prueba de anclaje: Un tirón suave debería encontrar resistencia mostrando que tus raíces se han agarrado bien al sustrato.
- Comprobación de color: Tus raíces sanas se ven blancas o rosa claro, mientras que raíces marrones o negras indican problemas de podredumbre.
Crecimiento de hojas
- Hojas verdaderas: Tu planta bebé debería tener al menos 2-3 hojas reales que parezcan versiones diminutas de la madre.
- Tamaño de hojas: Tus nuevas hojas deberían estar firmes y turgentes, no finas o arrugadas, lo que indicaría estrés.
- Señales de crecimiento: Deberías ver nuevo crecimiento de hojas, lo que significa que tu planta puede alimentarse sola ahora.
Estado de la hoja madre
- Marchita o seca: Una suculenta lista para trasplantar muestra una hoja madre que se ha secado y marchitado.
- Fácil de quitar: Tu hoja vieja debería caerse sola o desprenderse apenas sin esfuerzo.
- Todavía unida: Si tu hoja madre sigue turgente y verde, espera más ya que aún tiene nutrientes que dar.
Al trasplantar crías de suculentas, usa una maceta solo ligeramente más grande que tu cepellón. Una maceta enorme retiene demasiada agua y puede pudrir tu nueva planta. Llénala con sustrato de drenaje rápido mezclado con 50% de perlita para un buen flujo de aire. Coloca tu planta a la misma profundidad a la que estaba creciendo antes.
Deberías esperar para regar aproximadamente una semana después de mover tu planta. Esto permite que cualquier pequeño daño en las raíces cicatrice antes de que llegue la humedad. Después de esa primera semana, riega ligeramente y deja que tu sustrato se seque entre riegos. Tu suculenta bebé debería asentarse y empezar a crecer en unas pocas semanas tras el traslado.
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