Los principales problemas del buffalo grass son la invasión de malas hierbas, la cobertura dispersa, los daños por larvas y el amarronamiento. La mayoría de estos problemas aparecen durante los dos primeros años después de plantar el césped.
Pasé mi primer otoño con buffalo grass convencido de que se estaba muriendo. Todo el césped se volvió marrón claro en octubre. Mi oficina de extensión local me explicó que el buffalo grass que se vuelve marrón en otoño simplemente está en estado de dormancia. La clave es saber distinguir. La dormancia hace que todo el césped adquiera un tono marrón claro uniforme. Las enfermedades o los daños por plagas dejan manchas oscuras e irregulares con bordes definidos. Si ves un amarronamiento uniforme en todo el césped, no hay problema. Las manchas irregulares significan que debes investigar más.
Las malas hierbas son el problema número uno en la resolución de problemas del buffalo grass en céspedes nuevos. Tu buffalo grass tiene una cobertura abierta que deja pasar la luz solar al suelo desnudo. Las semillas de malas hierbas aprovechan esa luz y brotan rápido en esos huecos. K-State recomienda usar un preherbicida a principios de primavera y tratar las malas hierbas puntualmente conforme aparezcan. Una vez que tu buffalo grass se cierre y dé sombra al suelo, la presión de las malas hierbas disminuye mucho.
Las zonas dispersas del buffalo grass preocupan a muchos propietarios nuevos que esperaban un aspecto de alfombra. Las variedades por semilla dejan huecos entre plantas que tardan de una a dos temporadas completas en cerrarse. Las zonas dispersas se deben a demasiada sombra, suelo compactado o mal contacto de la semilla con el suelo al plantar. Si quieres un césped más denso, opta por una variedad por esquejes como Prestige o Legacy para tu jardín.
Invasión de malas hierbas
- Causa principal: La cobertura abierta deja pasar la luz al suelo desnudo y les da a las semillas de malas hierbas lo que necesitan para crecer en tu césped.
- Tu solución: Aplica un preherbicida antes de que el suelo alcance los 13 °C y trata las malas hierbas puntualmente conforme aparezcan.
- Plan a largo plazo: Rellena los huecos con esquejes espaciados de 30 a 45 cm para cerrar la cobertura y bloquear las malas hierbas.
Manchas marrones
- Dormancia normal: Todo tu césped se vuelve de un tono marrón claro uniforme desde mediados de otoño hasta mediados de primavera, lo cual es sano y esperable.
- Signos de enfermedad: NC State señala que este césped puede sufrir mancha foliar y brown patch, que crean manchas oscuras e irregulares en el césped.
- Tu acción: Si ves manchas en verano con bordes definidos, usa un fungicida apropiado y reduce el riego vespertino.
Daños por larvas
- Lo que verás: Tu césped se levanta en trozos como una alfombra suelta porque las larvas se comieron las raíces por debajo.
- Cómo comprobarlo: Levanta una sección de césped y cuenta las larvas. Más de 5 a 8 por cada 900 cm² significa que necesitas tratar.
- Tu tratamiento: Aplica un producto contra larvas a finales de primavera, antes de que el daño sea visible en la superficie del césped.
La altura de siega marca una gran diferencia en cómo tu césped afronta estos problemas del buffalo grass. Ajusta tu cortacésped a 5-7 cm durante la temporada de crecimiento. Esto permite que el césped dé sombra al suelo y frene el crecimiento de malas hierbas. Cortar por debajo de 5 cm estresa las plantas y abre zonas dispersas de buffalo grass que tardan semanas en rellenarse.
Los errores de riego también causan problemas. Dar demasiada agua a tu buffalo grass favorece las enfermedades fúngicas y ayuda a crecer a las malas hierbas. Que el buffalo grass se vuelva marrón en verano suele significar que estás regando en exceso. Este césped rinde mejor con 2,5 a 5 cm cada 2 a 4 semanas una vez asentado. Si lo riegas como si fuera bluegrass, crearás más problemas de los que resuelves.
Repasa esta lista de resolución de problemas del buffalo grass cuando detectes algún inconveniente. Comprueba si el amarronamiento es simple dormancia o un problema real. Busca larvas bajo el césped. Confirma que tu altura de siega es correcta. Asegúrate de que no estás regando con demasiada frecuencia. La mayoría de los problemas se remontan a una de estas cuatro causas y puedes solucionarlos rápido una vez que sepas qué buscar.
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